Viviendo un pedacito del continente asiático.

7/2/2011 LUJO ASIÁTICO


          
             Nos despertamos listos y dispuestos a recluirnos durante las próximas 24h en nuestro nuevo hotel.


El lujo se respira desde la fachada, un edificio blanco reluciente con formas hindús y el arco de la puerta principal decorado a base de pequeñisimos espejos de colores a modo de mosaico. Por dentro clásico, elegante y acogedor. Lleno de figuras de dioses y cuencos gigantes con flores naturales de colores flotando sobre el agua. Cuidado hasta el más mínimo detalle. Un jardín mágico abajo, una azotea con piscina y jacuzzi arriba. En la segunda planta la 310: nuestra habitación, pequeña pero encantadora, limpia a rabiar, ducha con hidromasaje y agua hirbiendo (muy codiciada aqui) y un colchón... qué colchón!! qué ganas de pillarlo!. Y la joya de la corona al fondo, el jacuzzi privado dentro de la habitación, esto es lo que nos conquistó definitivamente.
Nos reciben con un collar de flores naturales y un zumito de frutas de bienvenida. Soltamos las mochilas y a disfrutar!





La verdad es que es muy divertido después de todos estos dias con los recursos básicos, regocijarse por unas horas en un lugar así, en el cual, aún si estuviesemos en madrid, estariamos flipando. Es importante mencionar que nos daremos el lujo asiático por el acojonante precio de 2500 rupias (los dos por 40€) y aunque es más de nuestro presupuesto de un dia nos lo permitiremos porque nos lo merecemos y por que ahora o nunca!! un sitio como este en España no lo hueles por menos de 300.




    
     Hemos pasado el dia de super relax tomando el sol en las tumbonas de la azotea, donde podiamos disfrutar del frio del agua cristalina de la piscina y el calor y el perfume de aceite de flores del jacuzzi, que estaba dentro de una pequeña habitación circular acristalada cubierta por una cúpula, una pasada.






       La premisa estaba clara: de aquí no salimos hasta que nos echen.
       La única incursión al pueblo ha sido para cenar. Un picoteo rápido en el restaurante de nuestro amigo Pandet y vuelta al hotel. El jacuzzi de la habitación nos espera.




     Después de dos horas en la bañera llenita de espuma, ya limpios y relajados hay que probar la cama. Es genial, su textura, su olor, el cuerpo se funde en el colchón, es perfecto! además después de los colchones finos y duros que se estilan en este país, esto es un auténtico tesoro.
     Hemos aprovechado esto a tope. Mañana volvemos a la carga.

06/02/2011 UDAIPUR

     El bus que nos llevó hasta Udaipur (al sur de la provincia de Rajasthan, al noroeste de India) a pesar de ser un semi-sleeper, lo que viene siendo el clásico autobús con asientos reclinables, resultó ser un poco insufrible: teníamos que llevar los mochilones bajo los pies, olia un poquito mal, para Javi hacia calor, para mi frio y el camino fue peor que el peor camino de cabras. Además para colmo, ya tarde, nos enteramos de que el cazatalentos nos habia cobrado casi el doble de lo que habian pagado una pareja de coreanos que viajaba con nosotros. Pero bueno, estabamos camino de nuestro destino que era lo importante.
     Eran las cinco de la mañana cuando llegamos a Udaipur y como de costumbre unos cuantos cazatalentos vinieron a por nosotros. Esta vez hemos salido bien parados, menos mal! tenemos una buenísima habitación en el centro de la ciudad. Necesitabamos descansar después de tanto trote así que nos echamos a dormir un rato para recuperar fuerzas.
     Pasamos el dia pateando las calles de esta preciosa ciudad, llena de palacios y templos, lo cual, junto con el gran lago Pichola que divide la ciudad, llena este lugar de magia. Es una ciudad pero con un ambiente muy rural: pequeñas calles estrechas y cuestas empinadas, y casas bajas de piedra.
     Además hemos ido a informarnos de horarios y precios a la estación de tren, que está un poco alejada del centro. Al volver un taxista cazatalentos nos ha pillado por banda ofreciendo llevarnos hasta la puerta de casa a muy buen precio. Al final a hecho lo que le ha dado la gana dejandonos nada más y nada menos a 2km del hotel. En fin, sin comentarios, eso si, nosotros muy dignos solo le hemos pagado la mitad de lo acordado.
     Viendo lo preciosa que es esta ciudad, y picados por la cantidad de hoteles increibles que hay, hemos curioseado por si por fin podiamos darnos ese capricho que queriamos. El primer hotel que hemos visto nos ha conquistado. Mañana nos vamos a dar un lujazo. Nuestro futuro hogar por un dia, se llama Kudai Hotel, lujoso y espectacular desde la fachada, el interior mañana lo viviremos de verdad, hoy solo echamos un vistazo. Creo que será para contarlo!
     Cae la noche en Udaipur, los palacios iluminados y su reflejo en el lago hacen del atardecer un momento único.
     Cenamos en una terracita a la orilla del rio, donde conocemos a un chico encantador: Pandet. Con él compartimos unas charlitas, como no, sobre costumbres indias y costumbre españolas. Hablando, Javi le ha tocado el pie, lo que ha resultado ser una enorme falta de respeto según Pandet. Hemos aprendido así, el gesto con el que los indios piden perdón mostrando su respeto hacia el otro y el significado sagrado que para ellos tienen los pies. El chico no supo bien explicar el porqué tocar los pies a otro, queriendo o sin querer, es algo tan feo, el ha crecido con ello, pero lo que está claro es que debemos tener cuidado, y si lo hacemos aunque sea sin querer, debemos tocar ligeramente la rodilla de la otra persona y tocarnos la frente los labios y el pecho, lo cual es un gran gesto de respeto.


Pandet, el boss y Javi.
     Habiendo hecho otro amigo, después de cenar nos metemos a callejuelear por las prfundidades del casco de la ciudad y el sonido de unos tambores nos atrae llevandonos hasta un patio donde una gran multitud de gente estaba celebrando lo que mas tarde supimos que era una boda. Al principio estabamos cortados por invadir repentinamente territorio privado, pero enseguida nos ofrecieron comida, bebida (lo que avergonzadamente tuvimos que rechazar, estabamos recien cenados!!) y nos pidieron insistentemente y por favor que fuesemos después "al baile de las niñas"... dicho baile (que nosotros creiamos que seria un espectáculo) resultó ser el clásico baile de cualquier boda o fiesta. Aqui todo el mundo se sienta al rededor de la pista de baile y son las niñas las que salen al centro de ésta y rompen el hielo, mientras todos miran atentamente y en silencio... Después se unen los niños, luego un par de tios mayores atrevidos "los graciosos de la familia" y al cabo de un rato alli baila hasta el apuntador, incluidos Javi y Ceci moviendo las caderas y sudando bajo los focos.
     Estabamos pasandolo genial en el bodorrio, pero hoy tenemos hora de llegada a casa, aunque parezca increible estabamos avisados de que la puerta del hotel nos la cerraban a las 23h. Así que entre apretones de manos y muchos agradecimientos sobre todo de su parte por asistir a su fiesta (algo increible, ellos nos agradecian nuestra asistencia, cuando los que estabamos entusiasmados por compartir eso con ellos eramos nosotros), tuvimos que irnos de alli, ya con la hora pegada.
Al llegar a casa nos habian cerrado la puerta, qué angustia, por un momento pensé que tendriamos que buscar otro sitio para dormir. Pero al final ha sido fácil despertar al chabalín que duerme en un colchon en el suelo en la puerta de la recepción del hotel con las llaves bajo la almohada
     Ahora a descansar, mañana nos espera nuestro lujo asiático, qué ganas!


Estabamos tan agustito paseando por aqui, que olvidamos hacer fotos. Esta es la única foto que tenemos de la ciudad. Las vistas desde el restaurante donde cenamos. Aunque aquí no queda reflejado la ciudad tenia unas vistas increibles...
CECI

5/2/2011 CAZATALENTOS

     Dice una voz popular que uno no conoce India hasta que no pasa por el estado de Rajastan: situado en la mitad norte del pais y haciendo frontera con Pakistan. De clima desértico y con una densidad de población mucho menor a la mayyoriía de los estados indios.
     La voz dice que aquí vive el alma de la India y de sus tradiciones tal y como se concen en occidentey ...pa´ ya que nos vamos!.
Hoy nos espera un largo día de viaje hasta llegar a Udaipur: un pequeño pueblo al sur de Rajastan del que dicen, es uno de los lugares más románticos de India.
Por la mañana cogemos fuerzas(y de que manera) con un desayuno en "Le pain quotidien", situado en uno de los barrios lujosos de Bombay. Entre ricos cargamos las pilas y nos preparamos para un largo día de viaje. Al terminar, cogemos un taxi en dirección a la estación central para emprender el camino pero, ya nos la habían liado. El taxi nos deja en lo que para él es la estación central. Resulta que estamos " a tomar por culo" de dicha estación y tendremos que coger una especie de metro para llegar porque el tráfico está imposible y es probable que perdamos el tren.
ahí estábamos nosotros en las taquillas del "metro" viendo que la cosa estaba complicada para llegar a tiempo cuando, un hombre se nos ha acercado, nos ha guiado y acompañado durante todo el recorrido. Una vez en la estación central se ha bajado y, hasta que no nos ha dejado en nuestro punto exacto de partida, no ha dejado de guiarnos. Acto seguido ha salido literalmente corriendo ya que, seguramente llegaba tarde a algún sitio. Es esperanzador encontrarse con gente que es capaz de hacer algo por ti a cambio de nada.
Para el primer trayecto de tren nuestras compañeras de asiento serán tres jóvenes chinas y un grupo de indios "agitanaos" que pasan las horas jugando a las cartas y bebiendo chai(te con leche).





Hemos acabado haciendo buenas migas y conociendo un poco cada uno el pais del otro(con las chinas) y alguna que otra palabreja.
Entre estos personajes había uno que destacaba por encima de todos. Su nombre no lo recuerdo pero le hemos bautizado con el nombre de "pajarín". Pajarín en un chico indio de unos 25 años: no pierde detalle de cada situación, todo le interesa. Allí estábamos nosotros con las chinitas charlando amistósamente y él, que estaba cerca del corrillo, no se cortaba en meter el hocico y demostrar con sus miradas y gestos el interés por integrarse en el grupo. "El que la sigue la consigue". Las dos últimas horas de viaje y ya, con nuestras amigas asiáticas fuera del tren, pajarín, ceci y yo charlábamos animadamente sobre las costumbres de unos y otros. Tanto él como nosotros estábamos alucinados con el esceso y defecto de libertades en uno y otro país. Ha sido muy divertido.

Pajarín
     Después de nueve horas llegamos a Admedabad, al norte del estado de Maharastra(cerca de la frontera de Rajastan). En una hora sale el tren que nos dejará en Udaipur. Todo sobres ruedas, un día muy animado de viaje y dos trenes practicamente empalmados. No pod´´ia ser tan facil...el tren con destino Udaipur está cancelado: llega la hora de los que hemos llamado "cazatalentos". Éstos personajes son hombres (en su mayoría), que aparecen en el momento oportuno para ofrecete todo aquello que desees. Ni que decir tiene que, de un modo u otro, siempre encuentran la forma de sacarle tajada.
Era una situación propicia para la llegada de un "cazatalentos" y ... apareció solo que, está vez, disfrazado de taxista. Le pedimos que nos llevara a la estación pues, nos habíamos informado, era la única manera de salir a estas horas. A los dos minutos nos había dejado en su propia estación: una empresa privada de autobuses donde te la suelen clavar. A sabiendas de estar siendo victimas de las artimañas de nuestro particular cazatalentos, nos la dejamos colar por esta vez ya que nuestro deseo es amanecer mañana en Udaipur. Por cierto, es digno de mencionar que en este corto trayecto de dos minutos el hombre estuvo a punto de llevarse por delante con su autorikshaw una vaca, un ciclista y un peatón.







4/2/2011 LA OTRA CARA DE BOMBAY

     Ya acostumbrados a los larguísimos trayectos y los dias intensos pateando ciudades y pueblos, pero sin dejar de sorprendernos a cada rato.
     A noche haciamos la espera en la estación de Badami y aunque a veces las espras pueden ser largas y aburridas, no fue este el caso. Una estación pequeña, sucia y oscura, además de solitaria (raro aqui). Alli estban: una familia que esperaba también con sus maletitas acomodados en el suelo soñando quizá con los angelitos, algún perro moribundo, un anciano con turbate y largas barbas (parecia ser unos de esos babas que se han despojado de todo en su vejez para vivir en cualquier lugar sin posesión alguna, el hombre ocupaba aquel banco de piedra aparentdando estar en paz y armonia con lo que le rodeaba), nosotros tres y algun que otro transeunte más.
     Charlabamos tranquilamente cuando de pronto una mujer musulmana sentada a nuestro lado comenzó a gritar al hombre que le acompañaba, una mujer sin duda con carácter y con la mano sorprendentemente larga!! pues tras darle suatro bofetones al homrecillo medio borracho, llegó hasta a atizarle con la zapatilla. No sabiamos si reir o llorar, si mirar o fingir que aunque a medio metro de nosotros, no estabamos viendo nada. De pronto sin saber cómo ni de dónde habian salido se formo un corrillo de gente que rodeaba a la pareja que salió de alli enseguida entre gritos y alguna que otra colleja. El hombre, impasible, recibía las hostias de la mujer.
     Con una anécdota más en la mochila nos subimos el tren cama y ya acomodados Alex soltó su gran frase: "esto es vida" alli en nuestras literitas sarcófago, con algún que otro grupillo de tios hablando a gritos y con musicón al máximo volumen que permite un teléfono movil y con el chucuchú del tren, dormimos profundamente.
     A las 4 de la mañana llegamos a otra ciudad (de cuyo nombre no puedo acordarme) y nos vimos de nuevo haciendo la espera para coger el tren que del tirón (en 10 horas) nos dejaría en nuestro próximo destino: Bombay.
     Aquella estación a diferencia de la anterior (solitaria) pero al igual que la mayoria, parecia un campo de refugiados. Aqui uno o se deprime o se "acostumbra" a ver la miseria. En aquel lugar habia sin exagerar más de cien personas envueltas en sus mantas mugrientas... Hombres, mujeres, ancianos y niños que tienes que sortear como puedas para llegar hasta las taquillas. Es acojonante!. Este país, el más pobre de Asia, esta lleno de gente que no tiene nada, familias y familias que habitan en estaciones y calles. Además sorprende la naturalidad con la que todos, los que "tienen" y los que no, conviven dia a dia.
     A eso de las 2 de la tarde entramos por via ferrea a Bombay, tenemos curiosidad por saber como viviremos esta vez la ciudad que tanto nos impactó y de la que salimos "corriendo" seis horas después de llegar. La ciudad que cerró nuestros estómagos y herizó nuestros sentidos.
     De nuevo la misma imagen desde el tren que la que vimos aterrizando desde el avión: hectáreasy hectareas de chabolas, edificios con los muros negros y casi derrumbados en los que la ropa de colores tendida en las ventanas evidencian estar habitados. Una imagen repetida en muchos lugares de India, pero los alrededores de Bombay se llevan la palma.
     Han pasado 26 días desde que aterrizamos en esta ciudad. De nuevo la misma estación de tren con ese banquito amarillo destinado al decanso o la espera de turistas extranjeros, dónde pasamos nuestras primeras horas en India. Hoy nada nos sorprende de aquella manera, ni el olor, ni la gente pobre, ni la suciedad, ni el caos, ni ser observados fijamente...
     Alli mismo en la estación nos despedimos de Alex, nuestro viaje juntos acaba aquí. Él cogerá otro tren en pocas horas. Nosotros tndremos que esperar hasta mañana.
     Nos encminamos al barrio de Colaba donde dicen será facil encontrar alojamiento. Al bajar del taxi otra estampa de Bombay nos espera: Caos, pobreza pero adermás turistas e indios con vestimentas "occidentales", además muchísimas tiendas de primeras marcas y hoteles de lujo. Los precios aquí están disparados, después de nuestra maravillosa morada en Hampi por dos duros, hoy tendremos que acostumbrarnos de nuevo a un habitáculo sin ventilación (esta vez limpio al menos) pero pagando más que nunca.
Nos planteamos darnos un capricho y miramos algún hotel bueno bueno. Descartamos la idéa al ver las malÍsimas ofertas calidad precio... el capricho tendrá que esperar.
     Después de este largo dia y la pasada largísima noche, ha sido relajante y placentero pasear por el puerto de Bombay ante la impresionante puerta de La India (precioso monumento) donde todo está preparado para el turista rozando el lujo.Grandes carrozas de caballos, tiendas selectas, antiguas casas de arquitectura inglesa, el mar, barcos, limpieza...  En fin, una gran ciudad siempre tiene diferentes caras, no?

Ceci


3/2/2011 BUSCA QUE TE BUSCA

     Toc, toc, toc!. Son las nueve de la mañana cuando Alex nos despierta con afán de buscar el medio de transporte que nos desplace hasta el sur de Rajastan.
     Nuestro nuevo compañero vive unos metros más arriba de nuestra calle: la via principal del pueblo. Está llena de polvo, ruido, vacas, perros, cerdos, monos y, por supuesto, multitud de indios con su habitual vorágine de actividad.
     Si nosotros salimos pitando de "la cochambrera", había que echar un vistazo "el habitáculo de Alex": una especie de zulo con paredes de la que los más viejos del vecindario, aseguran que, una vez las paredes fueron blancas. Las esquinas tintadas de un rojo añil, consecuencia de los insistentes gargajos de sus inquilinos(resultado del producto de mascar tabaco y su afición al arte del espute). Del baño, nada más que decir que era un "bujeromisterioso".
     En fin, que nos pusimos los tres manos a la obra con la intención de encontrar la mejor de las opciones para llegar a Rajastan.
     Como patos mareados pasamos horas arriba y abajo preguntando en estaciones, a niños y mayores y, todas las respuestas se encaminaban en la misma dirección: estamos en una ratonera. Nos encontramos a ochocientos kilometros del próximo destino pero el camino será algo más largo: cuatro trenes a lo largo de dos mil kilometros durante dos días parece la ruta más asequible entre los dos puntos...manda huevos!.
     Como aun queda mucho día para la salida del primer tren, decidimos hacer una inmersión por los entresijos del pueblo. Como casi siempre, todo el mundo te regala sonrisa. El encanto que buscabamos en Badami, lo encontramos entre callejuelas. Las familias haciendo sus vidas al pie de las casas. Niños y mayores comparten el tiempo y las actividades cotidianas. Topamos además con una guarderia local donde nos acogen con cariño orgullosos de que pudiesemos presenciar una de sus clases. Se les coje cariño a los jodios..


Por las calles de Badami


La guardería



Nuestro compañero Alex
 En pocos minutos cogemos el primero de los trenes. Después de dos días y con la pilas cargadas...nos vamos de Badami.

La estación

2/2/2011 LA POLVORIENTA BADAMI

     Siguiendo nuestra propuesta de no hacer ya largas estancias y a pesar de la belleza y la comodidad que ofrece Hampi, continuamos nuestro camino rumbo al norte, próxima parada: Badami (provincia de Karnataka, sur oeste de India).
     Esta mañana otro madrugón. Alex se une a nosotros. Juntos hemos andado de bus en bus hasta llegar a nuestro destino, que aunque a unos 200km de Hampi, han sido necesarios tres autobuses y un total de 8 horas... Ya se sabe que aqui el teimpo es muy relativo y las conexiones entre pueblos y ciudades complejas. Menos mal que ya estamos adaptados a este sistema de viaje.
     La verdad es que gracias a los trenes cama, gracias a los autobuses de asientos rigidos de cuero ardiente, musicón y petados hasta la bandera y gracias a los numerosos transbordos, nuetros viajes se llenan de encanto, risas, aventurillas y experiencia!!.
     Llegamos a Badami y como no, nuetra primera misión es encontrar habitación, por suerte se nos da bien y encontramos casia a la primera.
     En la guia y según algunas habladurias ésta es una ciudad preciosa, pequeña y con hambiente rural... Pero de momento lo que hemos conocido es una calle principal caótica, donde se concentran numerosos puestecillos y coches, taxis, buses, motos y diversas especies animales ambientan el lugar. A demás las calles no están asfaltadas y la ciudad está envuelta por una nube de polvo.
De momento la tranquilidad y la belleza que veniamos buscando no la hemos encontrado, quiza este en la zona que vemos a través de las rejas de la ventana del hostal y parece tener mejor pinta. De todos modos lo que hemos visto hasta ahora aqui, está cargadito de autenticidad!!
     Ahora que llevamos unos veinte dias de viaje, empiezo a comprender cosas y a conocer la cultura india. También me surgen dudas y necesidades. Me pregunto de donde nos sacamos en occidente el "rollo zen" hindú, porque aunque es cierto que son muy religiosos, aqui la tranquilidad, el yoga y la meditación solo lo hemos visto en los lugares más turísticos. Los pueblos y ciudades auténticos están invadidos por el caos, la sudiedad, la pobreza y la contaminación. La mayoria de la gente es impaciente, hablar muy muy deprisa, son poco civicos (en cuanto a lo que nosotros conocemos como tal), poco limpios y la banda sonora que acompaña son coches y bocinas. Aún asi esto me encanta, lo diferentes que son a nosotros en costumbres y comportamiento me hace verles especiales, me enternecen. Dificil explicarlo en pocas líneas.
     Me encantaría tener un trato más directo, mezclarnos de verdad, conversar y conocerles cara a cara. Esto me falta para completar mi etancia aqui.El idioma dificulta mucho, hablan inglés si, pero de un modo peculiar y a veces ininteligible.
     Hasta ahora, desde que estamos aquí todos nuestros deseos se han ido haciendo realidad, pedimos y tenemos. Así que esta tarde noche salimos los tres a tomar un té. Nos metimos en el bar más pintoresco que encontramos y alli hemos pasado un rato encantador y super cachondo haciendo amigos indios, por fin!! deseo cumplido de nuevo.
     Ellos no hablaban ni español ni inglés, nosotros no hablabamos hindi, pero mediante señas nos hemos conocido un poquito. He probado su tabaco de mascar: un polvillo blanco que mastican y al mezclase con la saliva se convierte en rojo tiñendo intensamente los dientes, después escupen grndes cantidades de esta saliva roja donde sea, no se cortan. Ellos han fumado nuestro tabaco de liar. Este ha sido solo uno de los intercambios, entre otros juegos gestuales y de más tonterias que todos viviamos entusiasmados. Ellos flipan con nosotros, nosotros flipamos con ellos. Ha sido la hostia pasar la tarde con ellos en al tasca de barrio.
     Me encanta su inocencia, creo que no tienen maldad. A veces estresantes y agobiantes, algo guarretes, pero encantadores y bondadosos. Es lo que se respira, quizá por eso se dice de India que es un pais muy seguro. Además son increiblemente curiosos, les encanta posar ante la cámara, se paran a saludarte alucinados con tu presencia y te dan la mano preguntandote nombre y procedencia.
    Estamos en nuestra salsa.

Ceci.

31/01/2011 HAMPI: CIUDAD DE TEMPLOS.

     Bangalore ha sido tan solo una ciudad de transición, ya que nuestro próximo destino con intención de asentamiento es Hampi: en esta misma provincia, Karnataka.
     Tras 48h en Bangalore cogemos un bus cama perfecto para pasar largas horas de viaje sin tan si quiera enterarnos. A pesar de ser el bus cama un medio de transporte de lujo por su precio (900 rupias/ 15euros, dos personas, un trayecto de siete horas) nustro habitaculo cama esta provisto de un ventilador que no ventilaba, un enchufe que no cargaba y una luz que no iluminaba. Aun asi ha sido perfecto el trayecto ya que, a pesar de los baches, hemos dormido todo el camino.
     6 a.m llegada a Hospet. Aqui un autoricksaw nos ha acercado hasta Hampi: una ciudad de templos preciosa. La entrada a esta ciudad a sido en pleno amanecer: carros tirados por bueyes cargados de gente y en dirección al campo se cruzaban con nosotros po la carretera. La ciudad está dividad por un rio. Aun lado las tiendas, los templos y las casas de los autóctonos. Al otro, numerosos resorts de cabañas para turistas.


    
     El autoricksaw nos ha dejado a oorillas del rio donde otros cuantos turistas mochileros esperaban también la primera barca del dia para cruzar a la otra orilla. Una estampa espectacular: el sol gigante saliendo tras el rio, un templo casi en el agua y mujeres que se enjabonan con la ropa puesta  y hacen la colada.




     Durante la espera hemos conocido a Alex y Julio, dos chicos españoles que se ha conocido en india y comparten parte de su viaje. Parece que aqui en Hampi compartiremos viaje los cuatro.
     Alas 7 en un pequeño bote, unas 35 personas apiñadas cruzamos el rio. Al llegar todos los desperdigamos con nuetros mochilones por la zona en busca de cobijo. Tras una hora de busqueda encontramos una encantadora habitación con un baño decente y limpio!, además de un porche con hamaca y vistas. Después de la cohambrera y de la noche de bus, nos sentimos los mas afortunados del planeta. Es la mejor que hemos tenido y la más barata: 3,40 euros los dos. Impresionante!!




    
     Ya instalados cruzamos de nuevo el rio para investigar entre los templos y caminos del lugar. Para ello alquilamos una moto, ya que las distancias aqui son largar y depender de un taxista todo el dia, nos impide perdernos libremente.
     A pesar de ser bastante turistica esta pequeñisima ciudad posee un encanto mágico: sin edificios, todo pequeñas casas, muchas de adobe y grandisimas extensiones de campo invadidas por templos hidus milenarios.
     Con la moto nos perdemos por los caminos más remotos: preciosos paisajes de palmeras, pequeñas montañas rocosas y arrozales. Aqui en Hampi conviven además de hindús, musulmanes y turistas, perros, vacas, monos, y cabras.


Perdidos entre los caminos encontramos estampas pintorescas y hacemos algún amigo a cambio de un boli....



CECI.

30/1/2011 U.F.O

     Que bueno es despertarse con el olor de la mierda y las sabanas pegadas a la piel! El día solo puede ir a mejor: salimos de la cochambrera.    
     Hoy nos toca pasar el día en Bangalore. Por India se estila la muy sensata decisión de hacer los check-out de los hoteles veinticuatro horas después de la entrada. Muchas veces es una ventaja pero, hoy tenemos que estar fuera de la habitación a las nueve de la mañana.
     Tenemos un sitio controlado para desayunar. Aquí te hacen unos panes muy ricos tipo creppes y esta mañana los hemos aliñado con nuestra propia nutella. Había una familia en frente que estaba flipando. Yo flipo con que a esas horas de la mañana sean capaces de mezclarlas con mejunges picantes.
   Ya que el día se presumía largo, parecía una buena idea perderse por la ciudad. De pronto hemos aparecido en un mercado callejero maravilloso. Calles pintadas por el color de limones, hortalizas y especias, han hecho por un buen rato la carga ligera de nuestros bártulos.
   La tarde estaba destinada a una cafetería cómoda y fresquita con internet para poner cositas al día Por el camino habíauna tienda de comida tipo gourmet. Solo por curiosidad quería echar un vistazo y ha sido como una visita al paraiso: decenas de quesos, barras de pan, chorizo, lomo, jamón... estaba medio atontado. Al final no hemos comprado nada porque, por cuatro lonchas de jamón, te soplan lo mismo que con lo que vivimos aquí un día. Ay! Como echo de menos la cocina mediterranea. Echada la tarde y listos para coger nuestro próximo autobús, aún teníamos algo de tiempo para tomar una cervecita en algún bar cercano. La sorpresa ha sido que, una vez localizado uno y dispuestos a entrar, no ha sido posible: Ceci no podía pasar.En muchos aspectos la occidentalización en India está al nivel de principios de siglo en nuestro país en el que, encontrarse a una mujer con un pitillo en la mano y pidiendo una caña era poco más o menos como descubrir un extraterrestre.


El mercado