Viviendo un pedacito del continente asiático.

3/2/2011 BUSCA QUE TE BUSCA

     Toc, toc, toc!. Son las nueve de la mañana cuando Alex nos despierta con afán de buscar el medio de transporte que nos desplace hasta el sur de Rajastan.
     Nuestro nuevo compañero vive unos metros más arriba de nuestra calle: la via principal del pueblo. Está llena de polvo, ruido, vacas, perros, cerdos, monos y, por supuesto, multitud de indios con su habitual vorágine de actividad.
     Si nosotros salimos pitando de "la cochambrera", había que echar un vistazo "el habitáculo de Alex": una especie de zulo con paredes de la que los más viejos del vecindario, aseguran que, una vez las paredes fueron blancas. Las esquinas tintadas de un rojo añil, consecuencia de los insistentes gargajos de sus inquilinos(resultado del producto de mascar tabaco y su afición al arte del espute). Del baño, nada más que decir que era un "bujeromisterioso".
     En fin, que nos pusimos los tres manos a la obra con la intención de encontrar la mejor de las opciones para llegar a Rajastan.
     Como patos mareados pasamos horas arriba y abajo preguntando en estaciones, a niños y mayores y, todas las respuestas se encaminaban en la misma dirección: estamos en una ratonera. Nos encontramos a ochocientos kilometros del próximo destino pero el camino será algo más largo: cuatro trenes a lo largo de dos mil kilometros durante dos días parece la ruta más asequible entre los dos puntos...manda huevos!.
     Como aun queda mucho día para la salida del primer tren, decidimos hacer una inmersión por los entresijos del pueblo. Como casi siempre, todo el mundo te regala sonrisa. El encanto que buscabamos en Badami, lo encontramos entre callejuelas. Las familias haciendo sus vidas al pie de las casas. Niños y mayores comparten el tiempo y las actividades cotidianas. Topamos además con una guarderia local donde nos acogen con cariño orgullosos de que pudiesemos presenciar una de sus clases. Se les coje cariño a los jodios..


Por las calles de Badami


La guardería



Nuestro compañero Alex
 En pocos minutos cogemos el primero de los trenes. Después de dos días y con la pilas cargadas...nos vamos de Badami.

La estación

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