La semana que viene Ceci y yo nos vamos a India camino de Nepal y a partir de ahi, no está claro el siguiente destino. La idea es recorrer parte del sudeste asiato durante medio año con una mochila y muchas, muchas ganas.
Once dias antes de la partida comienzo a escribir sobre un viaje para el que casi todos tienen algo que decir:
-Que hijoputa! vaya vacaciones...ojala pudiera (dice uno que no conoce "la fuerza del querer").
-Ah si? Yo tengo una amiga que se fue un mes de vacaciones y acabó viviendo dos años construyendo una escuela en vayaustedasaberdonde(dice un chico al cual todo le ocurre a alguno de sus amigos).
-Pues yo he reservado ya un billete para uno de los primeros viajes que se harán a la luna.."Te jodes"(dice uno que tal vez no aprenda a disfrutar jamás de la vida)
-Hijo mio...pero como te voy a localizar. Tendrás que llevarte un cargamento de medicamentos, tarjetas de credito, seguro medico...ay por dios!(dice mi madre)
-Va a ser el viaje de tu vida...disfrutalo!(me lo dice una amiga).
Desde que se surgió la idea de este viaje he sentido que debia hacerlo, vivirlo, disfrutarlo y a la vuelta, quizás, entenderlo.