Viviendo un pedacito del continente asiático.

2/2/2011 LA POLVORIENTA BADAMI

     Siguiendo nuestra propuesta de no hacer ya largas estancias y a pesar de la belleza y la comodidad que ofrece Hampi, continuamos nuestro camino rumbo al norte, próxima parada: Badami (provincia de Karnataka, sur oeste de India).
     Esta mañana otro madrugón. Alex se une a nosotros. Juntos hemos andado de bus en bus hasta llegar a nuestro destino, que aunque a unos 200km de Hampi, han sido necesarios tres autobuses y un total de 8 horas... Ya se sabe que aqui el teimpo es muy relativo y las conexiones entre pueblos y ciudades complejas. Menos mal que ya estamos adaptados a este sistema de viaje.
     La verdad es que gracias a los trenes cama, gracias a los autobuses de asientos rigidos de cuero ardiente, musicón y petados hasta la bandera y gracias a los numerosos transbordos, nuetros viajes se llenan de encanto, risas, aventurillas y experiencia!!.
     Llegamos a Badami y como no, nuetra primera misión es encontrar habitación, por suerte se nos da bien y encontramos casia a la primera.
     En la guia y según algunas habladurias ésta es una ciudad preciosa, pequeña y con hambiente rural... Pero de momento lo que hemos conocido es una calle principal caótica, donde se concentran numerosos puestecillos y coches, taxis, buses, motos y diversas especies animales ambientan el lugar. A demás las calles no están asfaltadas y la ciudad está envuelta por una nube de polvo.
De momento la tranquilidad y la belleza que veniamos buscando no la hemos encontrado, quiza este en la zona que vemos a través de las rejas de la ventana del hostal y parece tener mejor pinta. De todos modos lo que hemos visto hasta ahora aqui, está cargadito de autenticidad!!
     Ahora que llevamos unos veinte dias de viaje, empiezo a comprender cosas y a conocer la cultura india. También me surgen dudas y necesidades. Me pregunto de donde nos sacamos en occidente el "rollo zen" hindú, porque aunque es cierto que son muy religiosos, aqui la tranquilidad, el yoga y la meditación solo lo hemos visto en los lugares más turísticos. Los pueblos y ciudades auténticos están invadidos por el caos, la sudiedad, la pobreza y la contaminación. La mayoria de la gente es impaciente, hablar muy muy deprisa, son poco civicos (en cuanto a lo que nosotros conocemos como tal), poco limpios y la banda sonora que acompaña son coches y bocinas. Aún asi esto me encanta, lo diferentes que son a nosotros en costumbres y comportamiento me hace verles especiales, me enternecen. Dificil explicarlo en pocas líneas.
     Me encantaría tener un trato más directo, mezclarnos de verdad, conversar y conocerles cara a cara. Esto me falta para completar mi etancia aqui.El idioma dificulta mucho, hablan inglés si, pero de un modo peculiar y a veces ininteligible.
     Hasta ahora, desde que estamos aquí todos nuestros deseos se han ido haciendo realidad, pedimos y tenemos. Así que esta tarde noche salimos los tres a tomar un té. Nos metimos en el bar más pintoresco que encontramos y alli hemos pasado un rato encantador y super cachondo haciendo amigos indios, por fin!! deseo cumplido de nuevo.
     Ellos no hablaban ni español ni inglés, nosotros no hablabamos hindi, pero mediante señas nos hemos conocido un poquito. He probado su tabaco de mascar: un polvillo blanco que mastican y al mezclase con la saliva se convierte en rojo tiñendo intensamente los dientes, después escupen grndes cantidades de esta saliva roja donde sea, no se cortan. Ellos han fumado nuestro tabaco de liar. Este ha sido solo uno de los intercambios, entre otros juegos gestuales y de más tonterias que todos viviamos entusiasmados. Ellos flipan con nosotros, nosotros flipamos con ellos. Ha sido la hostia pasar la tarde con ellos en al tasca de barrio.
     Me encanta su inocencia, creo que no tienen maldad. A veces estresantes y agobiantes, algo guarretes, pero encantadores y bondadosos. Es lo que se respira, quizá por eso se dice de India que es un pais muy seguro. Además son increiblemente curiosos, les encanta posar ante la cámara, se paran a saludarte alucinados con tu presencia y te dan la mano preguntandote nombre y procedencia.
    Estamos en nuestra salsa.

Ceci.

No hay comentarios:

Publicar un comentario