Viviendo un pedacito del continente asiático.

09/03/2011 FELICIDAD QUÉ BONITO NOMBRE TIENES

No se si es su autenticidad, la música, el espíritu sagrado o quizá que sabemos que es nuestro último hogar en India, pero Varanasi nos ha atrapado: Nuestra casa, el barrio, el bar de la esquina, los amigos, los vecinos, las caras conocidas, la rutina... El dia a dia vuela y lo que iban a ser 3 dias de paso, han terminado siendo 15 de vida. La verdad es que no haciamos grandes cosas, era auténtica vida de barrio. Pero cuando estas rodeado de buena gente y te sientes como en casa, hace falta muy poquito para que el tiempo pase sin que te des ni cuenta.
      Los pequeños achaques físicos que tuvimos al llegar (Javi tuvo algo de fiebre, yo un poco de infección de garganta y los dos ligeras diarreas) han terminado siendo anecdóticos, estamos con una salud de hierro.
    Los intentos de tomar clases de danza y demás derivaron en la compra de una tabla para Javi, que tansolo dió una clase para después declararse autodidacta, cosa que no se le da nada mal: entre la guitarra y las tablas es uno de los grandes músicos del vecindario. Mis clases de danza quedaron pendientes, no tuve suerte en la busqueda de profesor. Al final me decanté definitivamente por el sitar: tomé algunas clases con Ramesh, mi encantador guru jee (profesor), y además mi mami me ha regalado uno por mi cumple que ya va de camino a España.

   
     Los desayunos en el bar de la esquina se alargaban todas las mañanas al reunirnos alli con Jaime y Kati o con Albert e Inma. Las horas en casa las pasabamos entre charlas y musiquita en directo con Rafa con Lakshmi y Julio y también con Nuria que a pesar de su adicción a los gaths del Ganga, a ciertas horas y para dormir se dejaba caer por casa.
qué desayunos nos metíamos entre pecho y espalda!! tortillita de papas y pan tumaca, y olé!
    Alguna mañana madrugamos para hacer yoga en la azotea donde a partir de las 10 y media pegaba la solana demasiado así que los talleres eran tempranito y en ayunas, y habia que estar bien despierto pues los monos desde muy temprano estaban alli dispuestos a quitarnos culquier pertenencia que descuidasemos: a Lakshmi le robaron su despertador!!
la casa se fué llenando de instrumentos poco a poco... al final había más instrumentos que personas!!
    De vez en cuando un paseito por el Ganges. Las noches en la corrala con más gutarreo. La tranquilidad y la música han sido los protagonista de cada dia, el aburrimiento ni lo hemos olido.
      Luego llegaron las despedidas: Primero se fué Rafa de quien ni pudimos despedirnos y nos dejo una nota de buenos dias y hasta siempre bajo la puerta. Después se fue Nuria que aunque triste estaba concienciada de su regreso a España y ya hacia planes sobre sus próximos dias en Madrid. Más tarde se marcho Raúl quien tansolo gritó desde la puerta un adios y se fue a Delhi dispuesto a conseguir su visado para cinco años en el país, si se lo darán... no lo sabemos.
    La noche estrella fue la despedida de Julio, que se marchó hace un par de días. Julio Lakshmi Javi y yo. La noche empezó relajada cantando unas cancioncitas y terminó degenerando en cantar una y otra vez la misma canción o mejor  dicho la misma frase: FELICIDAD QUÉ BONITO NOMBRE TIENES... En casa las paredes son de papel, pero el alcohol nos hizo perder el respeto por el vecindario (en lo que llevamos de viaje el alcohol ha sido ocasional,  tomar un poco de wishky nos hizo armar la fiesta). Normalmente alli a las 11 el silencio reina, pero esa noche no le dejamos reinar hasta eso de las tres... Que gran equipo! que pena separarnos, por un ratito esa noche fantaseamos con un viaje en común.
     Julio se marchó. Lakshmi se queda. Marieta (una chica ungara que conocimos, aunque poco, en Pushkar) llega. Los dos últimos días compartimos habitación con Eytan. Y después de hacernos mucho de rogar nos vamos, ha llegado el momento de la despedida.
    Nos hemos levantado hoy temprano para enviar los instrumentos a España. El plan era enviarlos en avión por compañía privada para que llegasen a casa en una semanita y a muy buen precio. Al final nos han hecho el lio de tal manera que lo enviamos por barco, por correo ordinario y tardará un mes... Ah!! y más caro. Hicimos el ´´negocio´´ con dos hermanos de una tienda de ropa que nos aseguraron que todo sería fácil y rápido: ´´no problem, everything is possible´´ fueron sus palabras... pero la realidad fue que nada de lo acordado fue posible y que hubo problemas, y que de rápido nada, pues la gestión duró 7 horas de pelea incesante. Hasta acabar siendo, como he dicho, lo contrario a lo acordado. En fin, así son las cosas aqui, ellos tienen sus ritmos, sus leyes, sus chanchullos...
    Hoy podría decirse que se cierra una etapa y comienza otra. Nos vamos de Varanasi, nos vamos de India. Próximo destino: Nepal. La verdad es que ésto solo acaba de empezar, quedan 4 meses de viaje y 4 paises! Pero hoy vivimos un pequeño final dentro de la continuidad del viaje.

religión
regateo
queso
chai
agua que no has de beber...

       Han pasado justo dos meses desde que llegamos a Bombay: parece ayer, puedo recordar cada momento y detalle de aquel día. Al mismo tiempo parece que hubiese pasado una vida, hemos viajado tanto... Hemos hecho y deshecho tantas veces la mochila, dormido en tantas camas, viajado en tantos buses...
    Sin hacer mucho esfuerzo puedo ver en mi mente la película de nuestro paso por India: el primer shock con la miseria y los olores de Bombay, el primer bus cama. Los caminos de cabras, los baches y las curvas. Las vacaciones paradisiacas y la buena vida de Arambol. Mi inicial frustración con el inglés.  Los primeros trenes. El frío y las hogueras de Vathakanal: cuando vivíamos por encima de las nubes. Las grandes ciudades como Bangalore: caóticas, estresantes, avenidas atascadas de filas interminables de coches, el humo y el calor, los pitidos incensantes, el agobio. La llegada a pueblos ´´oasis´´ como Hampi o Badami. Los monos. Las cochambreras, que a pesar de ser asquerosas nos daban el cobijo la intimidad y el descanso que necesitabamos. Las vacas. El acoso y los corrillos constantes de gente a nuestro alrededor como si no hubiesen visto un turista jamás: sentirnos Madonna en la puerta del sol (como dice Juoaquín: un vecino de la corrala) niños y mayores que te miran fijamente, que te quieren dar la mano, la pregunta del millón: ´´your cauntry?´´. Volver al principio: volver a Bombay.  Más trenes. Cazatalentos. Rickshaws y buses, estaciones, más estaciones. Perrillos moribundos, cerdos y cabras. Pushkar: el cole, la fuerza y la frescura de esos niños; el regateo y los negocios, el consumismo. Amigos. Varanasi y la música, la muerte, reencuentros, despedidas. La satisfacción porque ya puedo parlanchinear en inglés a mi manera. La convivencia con Javi.  El ahora.
      Las boquitas hambrientas, las chabolas, la suciedad, los colores, sus sonrisas, sus miradas intensas. Los olores. El chai. Los carritos de fruta. Las moscas a la hora de comer, los mosquitos a la hora de dormir. Su generosidad, su inocencia y su picardia. Los que te ayudan a cambio de nada, alguien que te engaña. Las barbas blancas, los turbantes y las frentes pintadas, los dioses, los templos, las ratas.
     India y su decadencia, su encanto: rebosa personalidad. India me deja prendada.
rincones con encanto
samosa... fritanga...
chili

atascos


    Viajar es experimentar, superar dificultades y disfrutar. La novedad. A todo te acostumbras pero nada deja de sorprenderte. Tomar conciencia de que lo que necesitamos para vivir allí en occidente, es mentira, que casi nada de eso hace falta. Pasar de cero a cien en pocos segundos, cabrearte con un listo que te quiere liar para depués enloquecer de risa con cualquier situación subrealista...  Es vivir. Es aprender: aprender a comer sin cubiertos, aprender a vivir sin carne, echar fuego por la boca por culpa del picante. Aprender a moverte en lo sucio y en el caos. Que nada tiene un precio sino el que estes dispuesto a pagar. Que el civismo que conocemos puede ser otro. Que es cierto que hay sonrisas gigantes en gente que no tiene nada. Que ´´SI´´ ya no se dice como hemos aprendido, ahora contoneamos la cabeza de lado a lado. Aqui estan sucios pero todo es de colores, allí todo esta limpo pero reina el gris. Que espacio y tiempo son relativos y que 200 kilometros no son dos horas.
    Es imposible conocer un lugar así en dos meses y dejo mucho pendiente aquí que tendre que resolver, volveré. Llenos de recuerdos pero mirando hacia delante: el viaje continúa.
India Namaste.
fronteras
 Ceci.

4 comentarios:

  1. qué grande esta entrada!! me ha emocionado!!! qué bonitos experiencias estaréis viviendo. Seguir disfrutando

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  2. Os quiero! q ganas de ir a India! a por nepal! miles de besos

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  3. FELICIDAD Q BONITO NOMBRE TIENES....
    Q GRANDES SOYS AMORES SEGUID DISFRUTANDO
    MILES DE BESOTES

    LOU...

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  4. Pufff chicos!!!los pelos de punta se me ponen al leer todo esto...es increible!!como redactais, como lo vivis, que de aventuras,cuanto movimiento, aprendizaje y alegria se puede sentir y notar en cada palabra y frase que nos mostrais..
    quedo encantada con todo esto!!
    Tengo que experiementar ese viajecito...me lo apunto en mi lista fijo!!!
    Miles de besos lindos!!!

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