Los días en Varanasi transcurren con fluidez y armonía. Sin darte cuenta (o casi sin querer hacerlo), el calendario sigue su curso y a veces, como hoy, te recuerda que mañana empieza un nuevo mes.
Si en otros puntos del pais lo que era habitual, una vez que llegabamos a zonas turísticas, eran los asentamientos israelies, desde que hemos atravesado el ecuador del pais las nacionalidades se han ido mezclando y sumándosele a estas gran cantidad de hispano-hablantes. Ya en Pushkar, fuimos un grupo pintoresco de distintos lugares donde el español se escuchaba con frecuencia. Si bien es cierto que las inquietudes de cada uno en India pueden ser muy diferentes, no lo es menos que hay un punto común en el cuall todos nos encontramos: la necesidad de compartir lo que estamos viviendo.
India es enorme, pero hay unos puntos claves por los que la mayoría que haga un viaje de larga duración, pasará por ellos. Cuanto más tiempo viajas, mas probabilidades hay de encontrarte con la gente que has ido conociendo. A la mayoría de ellos no cuentas con encontrartelos pero, cuando ésto ocurre, se produce una alegría misteriosa. Aunque cuando conoces a alguien no pasas más que unos días (o algunas horas incluso), aquí es la gente con la que estas compartiendo experiencias nuevas y, debe ser que esto, te hace conectarte más rapidamente con los demás. Ceci y yo nos tenemos el uno al otro pero aqui muchos viajan solos. Al fin y al cabo todos necesitamos dar y recibir amor. Ahora somos un gran grupo formado por muchos elementos de distintos puntos. Todos estamos en la misma situación: viajando, conociendo, solos (o en pareja), a mucha distancia de otra vida conocida. Somos muy distintos pero al menos, por estos días, sientes que perteneces a una gran familia.
Llevamos instalados en la corrala ya casi una semana: el tiempo vuela(cuando se esta agustito).Ceci y yo empezamos siendo los primeros inquilinos españoles y desde entonces, nos hemos echo con la primera planta del hotel.
A los dos días de nuestra llegada quedó instalada también Nuria. A Nuria la conocimos en Puskar porque estaba con nosotros ayudando en la escuela pero, la estamos conociendo mucho más aqui. Está viviendo el la habitación de al lado con otro amigo suyo, Raul, con el cual se reencontró hace unos días en las escaleras de los crematorios: son una pareja muy singular. Ese mismo día aparecieron Julito, Laxmi y Rafa y dió la casualidad de que quedaba una pequeña habitación libre en la planta baja, para Rafa y otra al otro lado de la nuestra para Laxmi y Julio. Las habitaciones están muy bien: limpias, amplias...la nuestra hasta tiene ventana! pero las paredes que separan unas de otras son de contrachapado. Para hacerse una buena idea lo mejor es imaginar una gran habitación separada por dos biombos. El último detalle que se le escapo al casero fue advertir de la familia de ratones que tenemos de vecinos. La verdad es que los pobrecillos no hacen nada más que roer un poquito el armario y correr asustadizos de una habitación a otra. Ya son uno más.
Teníamos pensado utilizar Varanasi como trampolín para llegar a Nepal. A tan solo doscientos kilómetros de la frontera un lugar perfecto para coger fuerzas y saltar al siguiente país. Esa era nuestra intención: llegar, descansar y partir. Una vez más nos hemos asentado. Incialmente por las clases que tomábamos, después con la llegada de nuestros amigos retrasamos unos días más la marcha y una vez más por la llegada del Shivaratri: el cumpleaños de Shiva. Por lo visto el día tres de marzo es la gran fiesta de Varanasi. La información que llega es que toda la ciudad sale a la calle:niños y mayores medio drogados de cannabis(con un preparado a base de leche) pasan la noche entre canticos y bailes. Hay personas que organizan su viaje exclusivamente para no perderse este evento y dicen que es un espectaculo inolvidable.
Además del grupito español-colombiano de la guess house el grupo de Varanasi ha sido ampliado con cuatro personas más. Una pareja de chile: Jaime y Kati, músicos y trotamundos y, otra pareja de catalanes Albert e Inma. Estos úlitmos lo dejaron todo en Barcelona hace casi un año en busca de algo mejor. Sin casa ni hijos decidieron arriesgarlo todo ahorrando durante unos años para poder luchar por un nuevo sueño: aprender ingles y descubrir una nueva vida. Empezaron viviendo unos meses en Escocia. De alli a Egipto. Ahora viajando por Asia para terminar en un último vuelo que los dejará en Australia con intencion de formar alli un nuevo hogar. Las personas intrépidas consiguen lo que se proponen. Seguro que les va de lujo.
Está noche comienzan los preparativos del Shivaratri. Concietos, espectáculos, alboroto. Mucho alboroto. La verdad que los indios siempren encuentran una excusa para hacer una fiesta: me recuerdan a los gitanos.
Nos quedan apenas unos días en India y, aunque ya con ganas de descubrir otro país, comienza a apoderarse de uno la sensación de nostalgia y buenos(y malos) recuerdos que hemos ido acumulando en los casi ya dos meses que hace que llegamos a India. Es un gran lugar para acabar nuestra estancia. Muy contentos con la casa, rodeados de buena gente y apunto de estallar uno de los eventos más importantes de toda la India.
Los días previos al gran festejo los estamos aprovechando para recuperar las fuerzas que los grandes desplazamientos de varios días te quitan. Tenemos un restaurante al lado del casa el cual es casi como la cocina del hotel. Primero porque está a pocos metros de la puerta de casa y segundo, porque no salimos de allí. Hay días que te los pasas de casa al restaurante y del restaurante a casa. Puede sonar aburrido aunque lo cierto es que el día se pasa volando.
Alrededor de las habitaciones hay un patio común en el que te vas juntando con unos y otros. Además entre que los vecinos son casi todos músicos y que nosotros ya llevamos tres instrumentos a nuestras espaldas esto, a veces, es un edificio orquestado. Con el restaurante pasa lo mismo. A toda la gente del vecindario se le suman otros muchos de hoteles adyacentes con lo que ir a tomar un cafe puede convertirse en una visita que te ocupe toda la mañana: dedicados a las relaciones sociales.
Hace un par de días hicimos una visita a Babaji (si le buscas en internet seguro que encuentras una entrevista que hizo en el año 2003 para La Vanguardia), un baba de Varanasi muy conocido entre sus lugareños y visitantes. Habla un castellano entendible (que no es poco).Uno de esos hombres que un día decidió dejar su familia y pertenencias para vivir consigo mismo intentando entender un poquito mejor el mundo y a las personas. Aunque teoricamente los babas viven en un continuo aislamiento de todo, lo cierto es que los que tienen un poco de renombre casi tendrían que tener secretaria ya que no suele faltar el curioso que quiera charlar un rato con él. Tal vez una conversación con uno de ellos pueda iluminarte el camino aunque a Babaji, parece solo interesarle lo relacionado a caca, culo, pedo, pis. No hemos tenido el tiempo o la destreza suficiente para averiguar si su comportamiento infantil se debe a la demencia o la sabiduria.
Durante los últimos días a Ceci y a mi nos ha tocado pasar por la clásica diarrea indiana. Cuando llegas te avisan de que es muy común pasar los primeros días con lo que se conoce como ´´la diarrea del viajero´´. Con el transcurso de las semanas sin síntomas, nos las prometíamos muy felices hasta que, finalmente aquí, nos ha pillado. Por lo visto en Varanasi (con el tema del Ganges), es muy común. Si no tienes mucho cuidado con el agua (y no lo hemos tenido), es facil que pilles algo. Los indios beben del grifo y se bañan en el mismo rio donde tiran a los muertos, algo que, según dicen, podría ser letal para nosotros. Nosotros, sin embargo,podemos enfermar por el simple hecho de utilizar su agua para enjuagarnos la boca después de lavarnos los dientes. Bueno, esperamos salir reforzados despues de estos días de flojera.
Ayer fue la gran fiesta. A cada paso de la calle principal, decenas de chavales y mayores se agolpaban y bailaban al son del indian-tecno. Niños disfrazados de diferentes dioses indios, elefantes engalanados. Un ambiente de alegría y religión envuelven a la ciudad. Nosotros somos meros espectadores de todo aquello. Después un paseo por los gats (las escaleras previas al rio que bordean la ciudad durante varios kilómetros). Aquí se da la parte más religiosa del festejo. En el camino descubrimos diferentes puyas (ofrendas que hacen dejando una vela en el rio). Es como una oración para un cristiano. Hoy son más elaboradas. No son velas aisladas. Construyen figuras con los pequeños fueguitos donde algunos de ellos, una vez encendidos saltan a modo de rezo.
El shivaratri. La celebración de la boda de Shiva y Parvati.Religión y cachondeo se unen para darles un nuevo motivo de armar jarana. Les encanta hacerte partícipes de su alegría. Ese aspecto aún me sigue fascinando en los indios. Más felices con tu felicidad que con la suya propia.




Si en otros puntos del pais lo que era habitual, una vez que llegabamos a zonas turísticas, eran los asentamientos israelies, desde que hemos atravesado el ecuador del pais las nacionalidades se han ido mezclando y sumándosele a estas gran cantidad de hispano-hablantes. Ya en Pushkar, fuimos un grupo pintoresco de distintos lugares donde el español se escuchaba con frecuencia. Si bien es cierto que las inquietudes de cada uno en India pueden ser muy diferentes, no lo es menos que hay un punto común en el cuall todos nos encontramos: la necesidad de compartir lo que estamos viviendo.
India es enorme, pero hay unos puntos claves por los que la mayoría que haga un viaje de larga duración, pasará por ellos. Cuanto más tiempo viajas, mas probabilidades hay de encontrarte con la gente que has ido conociendo. A la mayoría de ellos no cuentas con encontrartelos pero, cuando ésto ocurre, se produce una alegría misteriosa. Aunque cuando conoces a alguien no pasas más que unos días (o algunas horas incluso), aquí es la gente con la que estas compartiendo experiencias nuevas y, debe ser que esto, te hace conectarte más rapidamente con los demás. Ceci y yo nos tenemos el uno al otro pero aqui muchos viajan solos. Al fin y al cabo todos necesitamos dar y recibir amor. Ahora somos un gran grupo formado por muchos elementos de distintos puntos. Todos estamos en la misma situación: viajando, conociendo, solos (o en pareja), a mucha distancia de otra vida conocida. Somos muy distintos pero al menos, por estos días, sientes que perteneces a una gran familia.
Llevamos instalados en la corrala ya casi una semana: el tiempo vuela(cuando se esta agustito).Ceci y yo empezamos siendo los primeros inquilinos españoles y desde entonces, nos hemos echo con la primera planta del hotel.
A los dos días de nuestra llegada quedó instalada también Nuria. A Nuria la conocimos en Puskar porque estaba con nosotros ayudando en la escuela pero, la estamos conociendo mucho más aqui. Está viviendo el la habitación de al lado con otro amigo suyo, Raul, con el cual se reencontró hace unos días en las escaleras de los crematorios: son una pareja muy singular. Ese mismo día aparecieron Julito, Laxmi y Rafa y dió la casualidad de que quedaba una pequeña habitación libre en la planta baja, para Rafa y otra al otro lado de la nuestra para Laxmi y Julio. Las habitaciones están muy bien: limpias, amplias...la nuestra hasta tiene ventana! pero las paredes que separan unas de otras son de contrachapado. Para hacerse una buena idea lo mejor es imaginar una gran habitación separada por dos biombos. El último detalle que se le escapo al casero fue advertir de la familia de ratones que tenemos de vecinos. La verdad es que los pobrecillos no hacen nada más que roer un poquito el armario y correr asustadizos de una habitación a otra. Ya son uno más.
Teníamos pensado utilizar Varanasi como trampolín para llegar a Nepal. A tan solo doscientos kilómetros de la frontera un lugar perfecto para coger fuerzas y saltar al siguiente país. Esa era nuestra intención: llegar, descansar y partir. Una vez más nos hemos asentado. Incialmente por las clases que tomábamos, después con la llegada de nuestros amigos retrasamos unos días más la marcha y una vez más por la llegada del Shivaratri: el cumpleaños de Shiva. Por lo visto el día tres de marzo es la gran fiesta de Varanasi. La información que llega es que toda la ciudad sale a la calle:niños y mayores medio drogados de cannabis(con un preparado a base de leche) pasan la noche entre canticos y bailes. Hay personas que organizan su viaje exclusivamente para no perderse este evento y dicen que es un espectaculo inolvidable.
Además del grupito español-colombiano de la guess house el grupo de Varanasi ha sido ampliado con cuatro personas más. Una pareja de chile: Jaime y Kati, músicos y trotamundos y, otra pareja de catalanes Albert e Inma. Estos úlitmos lo dejaron todo en Barcelona hace casi un año en busca de algo mejor. Sin casa ni hijos decidieron arriesgarlo todo ahorrando durante unos años para poder luchar por un nuevo sueño: aprender ingles y descubrir una nueva vida. Empezaron viviendo unos meses en Escocia. De alli a Egipto. Ahora viajando por Asia para terminar en un último vuelo que los dejará en Australia con intencion de formar alli un nuevo hogar. Las personas intrépidas consiguen lo que se proponen. Seguro que les va de lujo.
| De izquierda a derecha: Ceci, Javi, Rafa, Albert, Inma, Nuria, Julio y Lakshmi. |
| Kati, Jaime y Rafa. |
Está noche comienzan los preparativos del Shivaratri. Concietos, espectáculos, alboroto. Mucho alboroto. La verdad que los indios siempren encuentran una excusa para hacer una fiesta: me recuerdan a los gitanos.
Nos quedan apenas unos días en India y, aunque ya con ganas de descubrir otro país, comienza a apoderarse de uno la sensación de nostalgia y buenos(y malos) recuerdos que hemos ido acumulando en los casi ya dos meses que hace que llegamos a India. Es un gran lugar para acabar nuestra estancia. Muy contentos con la casa, rodeados de buena gente y apunto de estallar uno de los eventos más importantes de toda la India.
Los días previos al gran festejo los estamos aprovechando para recuperar las fuerzas que los grandes desplazamientos de varios días te quitan. Tenemos un restaurante al lado del casa el cual es casi como la cocina del hotel. Primero porque está a pocos metros de la puerta de casa y segundo, porque no salimos de allí. Hay días que te los pasas de casa al restaurante y del restaurante a casa. Puede sonar aburrido aunque lo cierto es que el día se pasa volando.
Alrededor de las habitaciones hay un patio común en el que te vas juntando con unos y otros. Además entre que los vecinos son casi todos músicos y que nosotros ya llevamos tres instrumentos a nuestras espaldas esto, a veces, es un edificio orquestado. Con el restaurante pasa lo mismo. A toda la gente del vecindario se le suman otros muchos de hoteles adyacentes con lo que ir a tomar un cafe puede convertirse en una visita que te ocupe toda la mañana: dedicados a las relaciones sociales.
Hace un par de días hicimos una visita a Babaji (si le buscas en internet seguro que encuentras una entrevista que hizo en el año 2003 para La Vanguardia), un baba de Varanasi muy conocido entre sus lugareños y visitantes. Habla un castellano entendible (que no es poco).Uno de esos hombres que un día decidió dejar su familia y pertenencias para vivir consigo mismo intentando entender un poquito mejor el mundo y a las personas. Aunque teoricamente los babas viven en un continuo aislamiento de todo, lo cierto es que los que tienen un poco de renombre casi tendrían que tener secretaria ya que no suele faltar el curioso que quiera charlar un rato con él. Tal vez una conversación con uno de ellos pueda iluminarte el camino aunque a Babaji, parece solo interesarle lo relacionado a caca, culo, pedo, pis. No hemos tenido el tiempo o la destreza suficiente para averiguar si su comportamiento infantil se debe a la demencia o la sabiduria.
| Los indios comiendo en familia |
| Aquí todo se recicla. Utilizan la caca de vaca como combustible. |
| Reinventando el espacio. |
Ayer fue la gran fiesta. A cada paso de la calle principal, decenas de chavales y mayores se agolpaban y bailaban al son del indian-tecno. Niños disfrazados de diferentes dioses indios, elefantes engalanados. Un ambiente de alegría y religión envuelven a la ciudad. Nosotros somos meros espectadores de todo aquello. Después un paseo por los gats (las escaleras previas al rio que bordean la ciudad durante varios kilómetros). Aquí se da la parte más religiosa del festejo. En el camino descubrimos diferentes puyas (ofrendas que hacen dejando una vela en el rio). Es como una oración para un cristiano. Hoy son más elaboradas. No son velas aisladas. Construyen figuras con los pequeños fueguitos donde algunos de ellos, una vez encendidos saltan a modo de rezo.
El shivaratri. La celebración de la boda de Shiva y Parvati.Religión y cachondeo se unen para darles un nuevo motivo de armar jarana. Les encanta hacerte partícipes de su alegría. Ese aspecto aún me sigue fascinando en los indios. Más felices con tu felicidad que con la suya propia.
Da alegría leeros, por todas las cosas tan bonitas que contáis, las fotos!!! Y cómo se ve que os involucráis en todo. Es un blog precioso, gracias por irnos conduciendo por esos lugares. Un beso grande grandísimo amores! Os quiero! Muaaaksss! ...pitido en el oído jajajaj. -Javi: Cecilia sabe lo que es el pitido jajaj) Cuentaselo Ce-
ResponderEliminarSeguir escribiendo prontitooooo!!!
C. Aguado