Viviendo un pedacito del continente asiático.

14/3/2011 NAMASTE INDIA, NAMASTE NEPAL

Nuevo pais, nuevas reglas, nuevo idioma, nueva moneda, nueva comida, nuevos paisajes. El camino continúa. Dejamos India atras en el mapa. Nos llevamos un trocito de ella en el corazón. A cambio, un pedazo del nuestro se queda allí.
     De momento sabemos que India y Nepal tienen en común la forma en la que se saludan y se despiden. Namaste (hola), Namaste (adiós). Sencillo y encantador. El saludo se acompaña con las manos juntas a la altura del pecho además de una ligera inclinación de la cabeza. Lo que empezamos haciendo hace dos meses con cierta verguenza es una de las pocas cosas que ahora nos resultan familares.
    No podíamos irnos de rositas. A solo doscientos kilómetros de la frontera, aún nos quedaba todo un día de viaje para completar nuestra estancia en India. Elegimos la opción más complicada para salir.(También la más económica y segura). Un tren y un autobús nos dejarán en la frontera con Nepal. Allí, sello de pasaportes y entrada al nuevo país (como Pedro por su casa).Nuestro primer destino en Nepal será Pokhara.
    Ya nos habían avisado de que los autobuses de India eran limusinas comparadas con lo que nos esperaría por aquí: estaban en lo cierto. Más pequeñas, más bajitas, con menos espacio entre asientos y con muchas más paradas. De nuevo para recorrer menos de doscientos kilómetros, más de ocho horas de viaje.
    A la llegada a la nueva ciudad, nos estaba esperando el "cazatalentos" de turno. Como no teníamos ni idea de donde estábamos y porque la noche había hecho ya presencia, nos dejamos ser presas del engaño subiendo a un taxi que nos cobra cuatro o cinco veces más por la carrera del precio real. Al menos esta vez nos dejamos estafar a sabiendas (el que no se consuela es porque no quiere).
    No nos costó mucho encontrar una casita para pasar la primera noche. Venimos muy maleados de India y los caseros, eso, lo deben de oler,  porque acordamos rápido un precio conveniente para ambos. Al otro lado de la calle de la guess house, divisamos un restaurante con muy buena pinta. El local,  ya te da pistas acerca de la nueva ciudad. Mucho más moderno y con más comodidades que cualquiera que hayamos pisado anteriormente. Se nos iluminan los ojos al ver que aquí comen carne de todo tipo. Nunca me supo tan bien una hamburguesa.
    Doce horas después nos despertamos con la ilusión de ir descubriendo que es lo que se cuece en Pokhara. Como no habíamos acumulado mucha información sobre Nepal, es hora de ir comprobando si nuestra imaginación y la realidad tienen algo en común. En principio, no mucho. Si cierro los ojos e imagino Nepal veo templos budistas, hombres con la cabeza afeitada, túnicas rojas, sonido de campanas y grandes montañas. Cuando los he abierto aquí por primera vez he visto turistas occidentales, una gran calle comercial, coches, motos y si, a lo lejos, el atisbo de grandes paisajes. Un pequeño chasco de llegada. Otra vez aquello de las grandes expectativas y las decepciones. Pero está vez, ya lo sabemos. Solo acabamos de llegar y, estamos seguros de que lo mejor está por llegar.
    Por lo pronto nos vamos en busca de otro alojamiento más adentrado en la zona local. Hemos encontrado una casita a nuestra medida: alejada del bullicio, baratita y con buenas vistas. Pokhara está situada en el centro del pais. Es la segunda ciudad en importancia después de Katmandú. Debido a la belleza de la ciudad, alrededor de un gran lago y, puesto que de aquí parten la mayoría de los trekkings de montaña y otras actividades tales como el rafting, paracaidismo, vuelos en ultraligero, etc..esto esta llenito de turistas.
Al atardecer llega la hora de los pescadores en el lago.

       A nosotros, además de mezclarnos con la población autoctona, también nos buscamos juntarnos con gente "como nosotros" para compartir experiencias en tierras extrañas. Lo que ocurre, es que aquí, el turismo es bastante distinto al Indio. Ni mejor ni peor, pero nosotros nos sentimos menos identificados.
    No está claro si por el filetaco de ayer o porque ya venía arrastrando ciertas molestias en el estómago, Ceci lleva un par de días tocada. Ha decidido hacer una dieta blanda a ver si puede estar al cien por cien en un par de días.
    Como tenemos la sensación de que lo bueno de este país no lo vamos a encontrar en este lugar, ya estamos pensando hacia donde nos vamos a dirigir la próximas semanas. Hemos decidido que Nepal será, el pais del deporte. El trekking, el rafting y la bicicleta de montaña, serán nuestros compañeros durante este mes.
    Ahora lo importante es que Ceci se recupere ya que nos espera movimiento durante las proximas semanas.
    Si la aventura no viene a nosotros, iremos en su búsqueda.


Los niños son geniales en cualquier lugar.


La tranquilidad del lago.

Los restos de la tradición en Pokhara.

2 comentarios:

  1. Javi ceci!!!!
    Es un encanto seguir vuestro viaje! Seguid disfrutando!!
    Ver esas fotos nos hace recordar cosas muy agradables que se van diluyendo con el tiempo...

    Que siga la aventura!!!!

    PD: Ya cumplimos un año conociendonos! Un año de chocolatariadas y otras tonterías! Felicidades

    Oli

    ResponderEliminar
  2. Qué bonitas las fotos de esta entrada, sobretodo la del lago y la niña, preciosaaaaas!!!!

    ResponderEliminar