Viviendo un pedacito del continente asiático.

12/ 05/ 2011 Debajo del mar...

 

      Volvimos a Tailandia, cruzamos la frontera y, después de horas y horas de autobús, llegamos a Bangkok a altas horas de la madrugada. Estabamos totalmente desorientados en una estación perdida de la gran capital tailandesa, cuando un chico se ofreció a ayudarnos. Se llamaba Guy. Y aunque habría sido suficiente que nos diese la información necesaria, él prefirió acompañarnos desinteresadamente hasta el centro de la ciudad.
    Quedaban muchas horas hasta la salida de nuestro próximo tren así que decidimos aprovechar el dia en Bangkok y nos fuimos a conocer el famoso ´´weekend market´´. Un mercado inmenso, laberíntico, en el que te puedes perder durante horas y aun así no haberlo visto al completo...
    Esa misma tarde salíamos rumbo a Chumpón, un pueblo ya a tan solo una horita o dos de la isla a la que queremos llegar: Koh Tao. Llevabamos muchisimas horas de viaje, y aunque el camino continuaba lo haríamos en un tren cama, donde al menos podríamos viajar descansando...Antes de coger el tren, nos dimos una duchita en los baños públicos de la estación; nos fuimos a la cama  ya  limpitos y cenados.
    Bien temprano llegamos a Koh tao. Después de tanto bus, tren y barco, estabamos en nuestro nuevo destino.  Antes de venir ya habiamos contactado con Brujo, un chico de España del que bastante gente nos habia hablado durante el viaje; tiene una escuela de buceo en la isla, llamada ihasia y se imparten los cursos en español. Así que vinimos dispuestísimos a hacernos el cursito con ellos. El mundo submarino, un mundo nuevo y desconocido para nosotros en el que en pocos dias nos sumergiríamos.     
     En el puerto nos esperaba Juan, el que sería nuestro profe de buceo. Nos contó en lo que consisitiría el curso de Open water: el primer nivel de buceo recreativo... Los dos teníamos una enorme curiosidad e ilusión por empezar. 
     Además nos habló un poquito del ´´spanish guetto´´ que se movia por alli y de lo dificil que se les hace a algunos salir de la isla. La buena vida, rodeados de buenas playas, la adicción al buceo de muchos y el buen rollo con la gente, hace que muchos se queden aquí atrapados.

Un buen sitio para quedarse atrapado... no?
       Fuimos a desayunar al primer barecito que pillamos y allí, conocimos casualmente a las primeras atrapadas en Koh tao: Vanessa y Berta, dos chicas de Barcelona que llegaron aqui para tres dias y llevan ya casi un mes.  Han perdido  a conciencia su billete de vuelta a España, se han alquilado una casita en el barrio de la escuela y aunque no bucean como la mayoria de la gente aqui, están atrapadas indefinidamente por la gente y la buena vida isleña.
     Por la noche fuimos al ´´Next door´´ un chiringuito que hay justo enfrente de la ecuela, donde por las noches suele haber ambientillo. Esa primera noche conocimos a algunos: Irina, Sebas, Jhon... Y por supuesto andaban por alli también Juan,Vanessa y Berta. La verdad es que la primera impresión que nos llevamos de la gente y del lugar y la escuela de buceo fue buenisima, había merecido la pena el larguiiisimo camino para llegar hasta alli.

(de izq. a decha) BERTA, IRINA Y VANESA... en el ´´next door´´
       Empezamos el curso bien temprano al dia siguiente, unas horitas de teoria y ponernos los dientes un poquito más largos. El segundo dia fue nuestra primera inmersión. Después de dos dias escuchando hablar de buceo a casi todo el mundo y con la incertidumbre de cómo sería aquello, nos invadía la impaciencia.
     Ibamos con Juan a la cabeza de la ´´misión´´ y con Sebas y Toni (otro chico del guetto) de ´´escoltas´´.Subimos al barco, montamos y nos pusimos nuestros equipos, tal como nos habian enseñado en clase. Al poco rato nos tiramos al agua por primera vez con todo aquel armatoste que hay que ponerse para convertirse de alguna manera en pez: Un pesado ´´pulmón´´ de aluminio cargado a la espalda, una ´´nueva piel´´ el neopreno,  pies gigantes para movernos con soltura en la densidad del agua... Con aquel aparatoso equipo nos lanzamos al agua y muy torpemente, como pudimos, llegamos hasta la orilla, donde hicimos algunos ejercicios.
El barco de buceo... de camino a las profundidades!!
        Los primeros ratos bajo el agua son extraños: el agua salada escuece en la nariz, mantener el control del cuerpo es casi imposible y a pesar de tener lo necesario para respirar alli debajo, uno tiende a aguantar la respiración... En fin, una locura que puede ser divertida o agoviante depende de quien la viva. Javi no disfrutó de aquel primer rato en el agua; después de intentar adaptarse al mundo acuático se declaró rotundamente ´´animal terrestre´´ y decidió que su curso habia terminado. Yo por mi parte me senti torpe, pero también cómoda alli debajo, flotando, experimentando una sensación de ingravedad y adaptandome a ese nuevo medio.
     El curso duró cuatro días. Poco a poco controlé mi cuerpo bajo el agua, que a menudo tendía a subir o bajar descontroladmente. Entonces empezó el verdadero disfrute de los ´´paseos submarinos´´. No hizo demasiado buen tiempo y la visibilidad esos dias decían que no era tan  buena como de costumbre... A pesar de eso, para mi, nadar entre peces y corales como una más, fue una gran experiencia. Los bancos de peces parecían danzar en grupo coreografías ensayadas a la perfección, peces grandes, peces diminutos, los enormes corales, las estrellas de mar, los colores... Un mundo asombrante!  y hasta las burbujas de aire que soltaban mis compañeros al respirar alli abajo, me embelesaban con su apariencia de mercurio flotante.
      Al que todavia no hemos conocido es a Brujo, ´´el culpable´´ de todo esto, dicen que estos días está en casa, perdido en las profundidades de la isla porque tiene una rodilla mal y no puede bajar. Todos los días vamos al centro de buceo con la duda de si le veremos... Es tan misterioso para nosotros como lo son para los buceadores el tiburon ballena o las tortugas... Después de cuatro días por aquí sin conocerle, empiezo a sospechar si este tal brujo no será un mito!!
       Cada día que pasamos aquí y el encuentro con la gente, hace que nos sintamos cada vez más cómodos, como en casa. Irina, Berta, Vanesa, Juan, Sebas, Toni,  Estefany, Jotas, Pancho, Beltran, Nacho, Ana, Sara, Sumer...Un día comida en casa de Juan, otro día lo echamos en la playa con las chicas, casi cada noche nos reunimos unos cuantos a cenar... Ayer celebramos el cumpleaños de Vane por todo lo alto! En fín, entiendo que sea un lugar del que la gente no puede salir... Es una isla turística, sin a penas presonalidad tailandesa como tal, pero con buenas playas; para los que les gusta hay muchas posibilidades de buceo y, sobretodo, el mundillo que se ha generado alrededor de esta escuela, hace que uno haga un parón en un viaje tan  largo para sentirse entre colegas, en el barrio, compartiendo los placeres sencillos del dia a dia.

FELICIDADEEEEES!!!!!!!
....pide un deseo..
Por favor... unas palabras...
Javi, Juan, Toni, Nacho y Pepe.



Ceci.






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