Viviendo un pedacito del continente asiático.

7/2/2011 LUJO ASIÁTICO


          
             Nos despertamos listos y dispuestos a recluirnos durante las próximas 24h en nuestro nuevo hotel.


El lujo se respira desde la fachada, un edificio blanco reluciente con formas hindús y el arco de la puerta principal decorado a base de pequeñisimos espejos de colores a modo de mosaico. Por dentro clásico, elegante y acogedor. Lleno de figuras de dioses y cuencos gigantes con flores naturales de colores flotando sobre el agua. Cuidado hasta el más mínimo detalle. Un jardín mágico abajo, una azotea con piscina y jacuzzi arriba. En la segunda planta la 310: nuestra habitación, pequeña pero encantadora, limpia a rabiar, ducha con hidromasaje y agua hirbiendo (muy codiciada aqui) y un colchón... qué colchón!! qué ganas de pillarlo!. Y la joya de la corona al fondo, el jacuzzi privado dentro de la habitación, esto es lo que nos conquistó definitivamente.
Nos reciben con un collar de flores naturales y un zumito de frutas de bienvenida. Soltamos las mochilas y a disfrutar!





La verdad es que es muy divertido después de todos estos dias con los recursos básicos, regocijarse por unas horas en un lugar así, en el cual, aún si estuviesemos en madrid, estariamos flipando. Es importante mencionar que nos daremos el lujo asiático por el acojonante precio de 2500 rupias (los dos por 40€) y aunque es más de nuestro presupuesto de un dia nos lo permitiremos porque nos lo merecemos y por que ahora o nunca!! un sitio como este en España no lo hueles por menos de 300.




    
     Hemos pasado el dia de super relax tomando el sol en las tumbonas de la azotea, donde podiamos disfrutar del frio del agua cristalina de la piscina y el calor y el perfume de aceite de flores del jacuzzi, que estaba dentro de una pequeña habitación circular acristalada cubierta por una cúpula, una pasada.






       La premisa estaba clara: de aquí no salimos hasta que nos echen.
       La única incursión al pueblo ha sido para cenar. Un picoteo rápido en el restaurante de nuestro amigo Pandet y vuelta al hotel. El jacuzzi de la habitación nos espera.




     Después de dos horas en la bañera llenita de espuma, ya limpios y relajados hay que probar la cama. Es genial, su textura, su olor, el cuerpo se funde en el colchón, es perfecto! además después de los colchones finos y duros que se estilan en este país, esto es un auténtico tesoro.
     Hemos aprovechado esto a tope. Mañana volvemos a la carga.

3 comentarios:

  1. Hola Ceci y Javi,
    En el INE teneis un club de fans que hace con vosotros el viaje. A alguna le gusta el capricho que os habeis permitido hoy, a otras la naturaleza, las escuelas, las fotos... Yo me quedo con la gente, sobre todo cuando contais las costumbres allí; me ha encantado el detalle de "rozar el pie" En fin chicos seguid "viviendo", pero con precaución. Estoy deseando llegar a Nepal; quizá veais al Dalai Lama. Un beso muy fuerte

    Belinda

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  2. Esto si q es relax...vitamina Zen...mmmm q rico chicos!!!claro q si ya os lo mereciais,seguid asi amores...Bessoteeeees


    lOu

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