Viviendo un pedacito del continente asiático.

04/06/2011 GO AND BACK


         Llegamos a Sumatra (Indonesia) en busca de relax y playas paradisiacas. Aterrizamos en una gran ciudad: Medan. Al principio parecía que habiamos vuelto a India ya que nada mas bajar del avión vinieron a por nosotros un monton de ´´cazatalentos´´ y pasamos la primera noche en una cochambrera de cuidado. Aunque sin demasiada pobreza ni suciedad, la ciudad estaba envuelta por un ´´no sé qué´´ que nos recordaba a nuestra tan querida India...

El primero de los muchos cazatalentos indonesos... eso sí, un tio muy  muy salao!
      A pesar de una noche de perros durmiendo en una habitación zulo y de alguna situación incómoda perseguidos por cazatalentos, confiabamos en Sumatra. Es una isla grande, tropical y con muchisimo para ver; hablan de un volcan, de selva y orangutanes, de lagos, de playas y pequeñas islas... Pero aún así nosotros ya estabamos cansados de patear paises, solo buscábamos un lugar con mar y encanto donde pasar las últimas semanas. Mucha gente nos había recomendado Pulau weh, una pequeña isla  del norte. Así que haciendo caso a nuestra fiel guía  del boca a boca, nos fuimos directos para allá.
Viajamos en avión hasta el norte de la isla... Pulau Weh desde las alturas...


   . La isla era preciosa, salvaje, las aguas cristalinas... Después de dar algunos tumbos de casa en casa, encontramos un precioso bungalow casi encima del mar, dormíamos escuchando las olas y dede una ventanita enfrente de la cama, abriendo un poquito el ojo a eso de las seis, veiamos el amanecer...








La casera: Norma, era encantadora; la gente alli era encantadora. Ese rumor que corre sobre los asiáticos, de que son sonrientes y tranquilos, aquí se cumple con creces. Nos sorprendía su manera de reirse constantemente a carcajadas casi hasta llorar! su cercanía, su calma...
La mama: Nuestra cocinera favorita, qué pesacdito en salsa nos preparaba!!!
en pulau weh, profesionales del ajedrez..












todo tipo de especies...
     Apesar de todo esto, no terminamos núnca de sentirnos plenos alli. Era un lugar poco turístico y además era temporada baja; la zona en la que vivíamos estaba desolada, llena de casas vacías y, los restaurantes y playas solitarios, demasiado solitarios. .
     Nos fuimos adaptando poco a poco a aquella soledad en el paraiso y disfrutamos de la tranquilidad y la belleza del lugar. Pero desde el principio sabíamos que no aguantariamos un mes y cada día hacíamos nuevas conjeturas sobre nuestro futuro: cuándo y dónde irnos.  Este paraiso no nos atrapó. Y la excesiva tranquilidad y soledad nos empezaban a hacer enloquecer! A los diez dias las nubes y la lluvia casi incesantes, nos echaron definitivamente de allí...
     Las posibilidades que teníamos eran muy amplias, el sudeste asiático a nuestros pies y aún 15 días de viaje (las vacaciones que muchos tienen en un año) por delante... Pero el monzón estaba llegando y el temporal no acompañaba casi en ningun destino de los que nos proponíamos.
      Nuestra necesidad era de asentamiento, playa, sol y algo de diversión. Así que después de muchas vueltas, volvimos al lugar del que veníamos: Koh tao. Allí teníamos nuestro guetto, mar y sol, todo lo que neesitabamos.
    Regresar a Tailandia nos ha costado tres dias de viaje, dos autobuses, un avión y dos barcos, además de no sé cuántos taxis... Pero el largo viaje de vuelta ha merecido la pena. Creo que es el primer paso ´´atrás´´ que damos en el viaje, hasta ahora todo había sido avanzar en el camino... Ha sido bonito ´´volver´´, llegar a un sitio que ya conocíamos, reencontrarme con gente, los abrazos, movernos como pez en el agua por las calles del barrio.. . Ha sido como ´´volver a casa´´.
      Aquí en Koh tao todo sigue igual... los desayunos eternos en la terrraza del tropicana, los dias de playa y sol con algún chaparrón tropical, las cervecitas nocturnas en el ´´next door´´.. Y como no, la gente. Los que se van, los que se quedan y los que lllegan.
     Estamos disfrutando cada día de las personas, de la playa, del buen tiempo... Pero queda tan tan poquito para regresar a Madrid, que a veces es dificil vivir el presente al cien por cien, y tenemos la cabeza más alli que aquí. Comienza la cuenta atrás!


CECI








No hay comentarios:

Publicar un comentario