Llegamos a Sumatra (Indonesia) en busca de relax y playas paradisiacas. Aterrizamos en una gran ciudad: Medan. Al principio parecía que habiamos vuelto a India ya que nada mas bajar del avión vinieron a por nosotros un monton de ´´cazatalentos´´ y pasamos la primera noche en una cochambrera de cuidado. Aunque sin demasiada pobreza ni suciedad, la ciudad estaba envuelta por un ´´no sé qué´´ que nos recordaba a nuestra tan querida India...
| El primero de los muchos cazatalentos indonesos... eso sí, un tio muy muy salao! |
| Viajamos en avión hasta el norte de la isla... Pulau Weh desde las alturas... |
. La isla era preciosa, salvaje, las aguas cristalinas... Después de dar algunos tumbos de casa en casa, encontramos un precioso bungalow casi encima del mar, dormíamos escuchando las olas y dede una ventanita enfrente de la cama, abriendo un poquito el ojo a eso de las seis, veiamos el amanecer...
La casera: Norma, era encantadora; la gente alli era encantadora. Ese rumor que corre sobre los asiáticos, de que son sonrientes y tranquilos, aquí se cumple con creces. Nos sorprendía su manera de reirse constantemente a carcajadas casi hasta llorar! su cercanía, su calma...
| La mama: Nuestra cocinera favorita, qué pesacdito en salsa nos preparaba!!! |
| en pulau weh, profesionales del ajedrez.. |
| todo tipo de especies... |
Nos fuimos adaptando poco a poco a aquella soledad en el paraiso y disfrutamos de la tranquilidad y la belleza del lugar. Pero desde el principio sabíamos que no aguantariamos un mes y cada día hacíamos nuevas conjeturas sobre nuestro futuro: cuándo y dónde irnos. Este paraiso no nos atrapó. Y la excesiva tranquilidad y soledad nos empezaban a hacer enloquecer! A los diez dias las nubes y la lluvia casi incesantes, nos echaron definitivamente de allí...
Las posibilidades que teníamos eran muy amplias, el sudeste asiático a nuestros pies y aún 15 días de viaje (las vacaciones que muchos tienen en un año) por delante... Pero el monzón estaba llegando y el temporal no acompañaba casi en ningun destino de los que nos proponíamos.
Nuestra necesidad era de asentamiento, playa, sol y algo de diversión. Así que después de muchas vueltas, volvimos al lugar del que veníamos: Koh tao. Allí teníamos nuestro guetto, mar y sol, todo lo que neesitabamos.
Regresar a Tailandia nos ha costado tres dias de viaje, dos autobuses, un avión y dos barcos, además de no sé cuántos taxis... Pero el largo viaje de vuelta ha merecido la pena. Creo que es el primer paso ´´atrás´´ que damos en el viaje, hasta ahora todo había sido avanzar en el camino... Ha sido bonito ´´volver´´, llegar a un sitio que ya conocíamos, reencontrarme con gente, los abrazos, movernos como pez en el agua por las calles del barrio.. . Ha sido como ´´volver a casa´´.
Aquí en Koh tao todo sigue igual... los desayunos eternos en la terrraza del tropicana, los dias de playa y sol con algún chaparrón tropical, las cervecitas nocturnas en el ´´next door´´.. Y como no, la gente. Los que se van, los que se quedan y los que lllegan.
Estamos disfrutando cada día de las personas, de la playa, del buen tiempo... Pero queda tan tan poquito para regresar a Madrid, que a veces es dificil vivir el presente al cien por cien, y tenemos la cabeza más alli que aquí. Comienza la cuenta atrás!
CECI
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